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Ingeniería sobria, sin magia

Módulos certificados, protocolos abiertos y una sola pieza propia de verdad: el modelo que distingue la combustión del fondo del bosque. Todo lo demás es lo aburrido que hay que hacer bien.

El núcleo

De qué está hecha la red

Aire, no imágenes

Medimos el aire: el perfil de gases de la combustión aparece antes de que haya humo visible para una cámara o un satélite.

Radio de largo alcance

Módulos LoRa certificados en la banda de 868 MHz: kilómetros de alcance entre los árboles, sin cobertura móvil y sin tender cable.

Energía solar autónoma

Cada nodo cosecha su propia energía y está pensado para años sin visitas. Los componentes exactos siguen abiertos mientras dura la prueba de concepto.

Topología en estrella

LoRaWAN estándar para el piloto. La retransmisión en malla hacia el interior del bosque es desarrollo propio de una etapa posterior, no del PoC.

Del aire del monte al equipo de guardia

Del aire del monte
    01

    El nodo huele el aire

    El nodo mide los gases que libera la combustión, junto con temperatura, humedad y presión. Nuestro clasificador distingue un fuego real del fondo normal del monte.

    02

    LoRa lleva el aviso

    Paquetes de 20–30 bytes viajan kilómetros sin cobertura móvil. Ante sospecha, el nodo aumenta la cadencia y marca la alerta.

    03

    La pasarela sube los datos

    La pasarela solar con enlace LTE o satélite entrega la telemetría al servidor de red. Es el único punto que necesita banda ancha.

    04

    El guardia recibe coordenadas

    Alerta con coordenadas del nodo, nivel de confianza y tendencia de gases. Sin adivinar dónde: el nodo ya sabe dónde está.

El dispositivo

Qué hay dentro del nodo

Nodo Velaya en el tronco, a 3 m de altura
Nodo Velaya en el tronco, a 3 m de altura

Nota

Componentes abiertos durante la prueba de concepto

Publicamos cómo funciona el sistema, no una lista de piezas: mientras dura la fase 1 el hardware puede cambiar. Lo que no cambia es el principio — medir el aire, avisar con coordenadas y funcionar sin cableado.

Cobertura

La cobertura se planifica antes de montar el primer nodo

La cobertura se planifica antes de montar el primer nodo
El sector completo
Los nodos se reparten para que la zona vigilada no tenga puntos ciegos: la densidad sigue al riesgo, no a la comodidad del mapa.
Sin cableado
Cada nodo se alimenta solo y habla por radio de largo alcance. Nada que zanjar, nada que conectar a la red eléctrica.
Donde no hay móvil
La cobertura no depende de la señal móvil. Sólo la pasarela necesita enlace con el exterior.
Crece por sectores
Se empieza por una ladera y se amplía a la siguiente sin rehacer lo que ya funciona.

Vigilancia

De la detección al equipo de guardia

Vigila sola
La red trabaja sin supervisión, de día y de noche. Nadie tiene que mirar una pantalla para que funcione.
Una alerta, no un caudal de datos
Llega un mensaje: algo arde, aquí, con este nivel de confianza. No una corriente de cifras que interpretar.
Con la ubicación dentro
La alerta lleva la posición del nodo que la detectó: el equipo va a un punto, no a un sector.
Por sus canales de siempre
Panel, correo o aviso push, e integración con los servicios de emergencia ya existentes.
De la detección al equipo de guardia

Interfaz de demostración · el panel está en prototipo

La plataforma

Construido sobre estándares abiertos, no sobre dependencia

Protocolos abiertos

La red habla estándares documentados y de uso extendido. Sin radio propietaria ni herramientas de un único proveedor: otro equipo podría hacerse cargo mañana.

Los datos son suyos

Lecturas, mapas de cobertura e histórico de alertas pertenecen a quien es dueño del monte. Exportables en cualquier momento y en formatos que se abren sin nosotros.

Funciona sin supervisión

El servicio que convierte lecturas en alertas está pensado para trabajar de día y de noche sin nadie delante, y para fallar de forma visible, nunca en silencio.

Encaja con lo que ya usan

Las alertas llegan al panel, al correo o como aviso push, y pueden encaminarse a los sistemas de emergencia que ya están en marcha.

Los componentes concretos —tanto hardware como software— siguen abiertos mientras dura la prueba de concepto. Lo que sí comprometemos es el comportamiento: protocolos abiertos, datos exportables y una alerta que llega.

Dónde está la propiedad intelectual

No en el hierro: los componentes seguirán cambiando mientras dure la prueba de concepto. El activo es el clasificador «combustión vs. fondo del bosque» y el dataset acumulado de perfiles de gas del monte mediterráneo. Cada semana de guardia lo hace más difícil de copiar.

Honestidad

Lo que el banco de pruebas todavía no demuestra

La propagación de radio bajo la copa del bosque con un paso de 100 m, una red de decenas de nodos y el fondo real de falsas alarmas del monte. Eso solo lo prueba el piloto forestal, y por eso lo pedimos.

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